Pero generalmente las denuncias con mucha prensa suelen ser producto de intereses no del todo santos. Ubiquémonos en la realidad: cuando una cuestión nos afecta porque la consideramos injusta, hacemos la denuncia ante quien corresponda: autoridad administrativa, policía, justicia. La prensa es algo secundario, excepto que querramos causar un daño adicional ajeno al espíritu de justicia.
Ahora veamos esta nota, fresquita, del sitio de "Sin Mordaza":
Aclaremos, primero, que a Palud le reprochamos fuertemente que como Juez Federal transitorio no haya mostrado la entereza rquerida para el cargo, disponiendo falta de mérito para represores que actuaron en esta zona pese a la cantidad de pruebas acumuladas contra ellos, lo que movió a la Cámara Federal de Resistencia a contrariar su decisión y proseguir la causa.Dicho esto, vamos a la denuncia de Sin Mordaza:
Mónica Bernardis (de Vicentín) lleva adelante una larga disputa por intereses económicos con el grupo familiar que compone, dueños de Vicentín Faenas. Para darle impulso adicional a sus pretensiones tramitadas en la justicia, la señora Bernardis viene desde hace más de un año visitando a legisladores, autoridades judiciales varias y miembros de la Corte Suprema de Santa Fe, presentando denuncias contra funcionarios judiciales de Reconquista que no acceden a sus pedidos. Estas denuncias siempre llegan a los medios de prensa.
La difusión en Sin Mordaza no es casual: el medio pertenece a Carlos Delicia, reconquistense muy conocido en su ciudad, donde tiene como corresponsal a Carlos "Chino" Cenoz (ver nota "Día Nacional de la Memoria..." del 24/03/09 en este blog). Es el mismo periodista que defendió a capa y espada al ex juez federal Fariz, destituído por corrupción, y la emprendió luego contra quien lo sucedió transitoriamente, casualmente el hoy Juez de Instrucción Palud.
Conociendo los personajes en danza podremos leer la denuncia publicada desde una nueva óptica, la que más nos acercará a la verdad.
No nos sigamos confundiendo, cuando hay posiciones enfrentadas públicamente ninguna es dueña de la verdad, ni todas las peleas tienen un bueno y un malo. Los malos también pelean entre ellos.










